*En el ámbito laboral la igualdad es una promesa incumplida, poque hay brechas salariales, techos de cristal y suelos pegajosos, que atan a las mujeres en su desarrollo.
*No basta con reconocer la desigualdad de género, incluso ahora el espacio en redes se ha convertido en un nuevo territorio de agresión hacia las mujeres, expuso la legisladora.
“El 8 de marzo no es una fecha decorativa en el calendario, es un espejo que cuando nos miremos en él, nos vamos a preguntar que hemos hecho al respecto, este próximo domingo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, y para el caso, existe una realidad que va más allá de la ocasión, donde se nos exige pasar del diagnóstico a la decisión”, así lo expuso la diputada Grecia Aguilar en tribuna del Congreso local.
Esta realidad dijo, nos exige pasar del discurso a la estructura y de la intención a la transformación, porque vivimos tiempos complejos, una crisis económica que precariza el empleo, transformaciones tecnológicas que abren oportunidades, pero también nuevas formas de violencia, tensiones democráticas que ponen en riesgo derechos conquistados, y donde el viejo régimen enfrenta resistencias con nuevos rostros, debemos decirlo con claridad, no basta con reconocer la desigualdad., hay que desmontarla, porque mientras aquí pronunciamos discursos bonitos, afuera las mujeres siguen siendo violentadas, física, psicológica, sexual, económica y digital.
“En este caso, debemos hacer un alto, no es que falten leyes, lo que sobran son omisiones, no es que no haya instituciones, lo que pasa es que esos espacios no son confiables, y tampoco es que no se sepa del problema, lo que pasa es que no hemos querido enfrentarlo como se debe, incluso, castigar esta violencia es indispensable, pero prevenirla es impostergable, porque la prevención no es un slogan, es presupuesto suficiente, personal capacitado, mecanismos de denuncia accesible y libre de revictimización”.
Dio a conocer que cuando una mujer no denuncia, no es porque no sufre, es porque no confía en la autoridad, y recuperar esa confianza es tarea del Estado, y si el espacio publico es un especio de disputa, pues el espacio digital se ha convertido en un nuevo territorio de agresión, el acoso en redes, la difusión de imágenes sin consentimiento y las amenazas ,son heridas que dejan marcas profundas, por ende, la tecnología no puede ser excusa para la impunidad.
Finalmente la diputada expuso que en el ámbito laboral, la igualdad sigue siendo una promesa incumplida, poque hay brechas salariales, techos de cristal y suelos pegajosos, que atan a las mujeres a la precariedad, hablamos de competitividad, pero no vemos el trabajo de cuidados, y mientras el cuidado tenga rostro de mujer y el poder tenga rostro de hombre, la igualdad solo será un espejismo.

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