*Muchas mujeres no han sabido manejar el empoderamiento con responsabilidad: Tzitziki Peña
Muchas mujeres, sobre todo jovencitas, no han sabido manejar el empoderamiento que tienen como sexo femenino, creen que ser una mujer empoderada es ser una Jeny Rivera o Paquita la del Barrio, quienes con sus canciones le hacen un total desprecio a los hombres, o aquellas que se sienten que realizando marchas y destrozar todo cuanto encuentran a su paso están defendiendo sus derechos, no ese no es el camino, así lo expuso la activista social Tzitziki Peña.
“Empezaré primero, diciendo que cuando alguien me pregunta quienes son los delincuentes, no bacilo ni tantito en decir que son una legión de niños que están tomando venganza ante una sociedad que los ha traicionado, que permitió que fueran violados, golpeados, abandonados y discriminados, esos son los jóvenes que andan causando daño a sus semejantes, por ende, esos delincuentes son nuestra corresponsabilidad”.
Tzitziki Peña, dijo estar segura que cuando se toca el corazón de una mujer, sin duda se toca el alma de una familia, porque en gran parte la mujer es el pilar más fuerte de una familia, eso lo he podido comprobar desde hace 25 años en que me he dedicado a trabajar con mujeres.
La activista social, explicó que encontrarse con la realidad de México, Michoacán y Morelia, es encontrarse con la realidad que se vive en todo Latinoamérica, donde comunicadores internacionales dan fe, de que no han conocido a un continente tan machista como este.
Retomó el tema del empoderamiento de la mujer y dijo que este les llegó caído del cielo o en bandeja de plata, en tanto lamentó el que no han sabido manejar las cosas con responsabilidad y sabiduría. “No sufrimos lo que las anglosajonas o las europeas para poder lograr el empoderamiento, entre ellas hubo fuertes pérdidas humanas, en tanto en México hay quienes piensan que ser una mujer empoderada es ser Jeny Rivera o Paquita la del Barrio, incluso, aquella mujer que rechaza a los hombres y que se siente autosuficiente.
Dio a conocer que en México se tiene más de 30 años haciendo política pública con perspectiva de género, eso significa que se hace con presupuesto público, pero lamentablemente no se han realizado las políticas públicas de forma saludable, incluso, en el año 2000 se tuvo el descaro de promover que ser madre, jefa de familia era un plus para ser mujer empoderada, sin pensar en las consecuencias psico-emocionales, sociales y económicas que ahora les está implicando a las mujeres.
Puso el dedo en la llaga y dijo que el recibir una beca para el hijo, o recibir ella una beca como madre, no le exime de la carga emocional y de las horas de trabajo que debe cubrir, pero además, esto se traduce en que México ocupa el primer lugar internacional en estrés laboral. Lo grave, es que el estrés laboral genera violencia y esa es la enfermedad del momento, por eso tantas mujeres violentadas.
Dijo saber que en México asesinan por día 10 mujeres y el 90% de los casos son impunes, es decir, lo que ocurre en Michoacán, ocurre en México, somos un reflejo de lo que sucede. “Yo trabajo con mujeres en situación de vulnerabilidad, es decir, en situación de cárcel, adicciones, en refugios, indígenas y en esta oleada de crisis social y económica que también me pega como ciudadana, me enseña que se debe trabajar en equipo y sobre todo, con el respaldo del barón.
Se introdujo más en el tema y comentó que la definición de empoderamiento que nos da la ONU es de un proceso emocional y espiritual que dice así; “ el empoderamiento es un proceso espiritual, social, cultural, político y económico, pero a todos se nos olvidó a la hora de hacer política pública la parte espiritual”. Nadie habla de espiritualidad, porque hablar de ello es pensar en sistemas religiosos, pero esto no tiene nada que ver, quizás si, en un sentido de pensar en alguien superior, pero trabajar la espiritualidad que es lo que alimenta el alma, tus pensamientos y emociones, es sin duda lo que nos va a sanar como sociedad, finalizó.

Leave a Reply