¿ verdad o mentira?

¿ verdad o mentira?

A Caín, para que conozca a sus hermanos de por acá.

Por, Salvador Hurtado

Hemos hablado alguna vez de personajes que honran a Michoacán así como de otras finísimas personas del mismo lugar pero que estos a diferencia de los primeros, avergüenzan y son negados con justa razón por sus descendientes, esta vez platicaremos de episodios en la vida nacional en general y en ello casi siempre encontraremos involucrados a personalidades de muy cuestionable reputación en el estado y municipios.

Desde la colonia, nos viene un sentimiento de frustración y un desenfrenado complejo de inferioridad. Ese estado sicológico mórbido nos hace ser hostiles, provocativos, desconfiados, apáticos y curiosamente tímidos. Así es nuestra realidad y por favor no es para que se vallan a ofender los integrantes de cultos sobre todo católicos, que creen que México es el país preferido de la virgen y del Papa.

Simplemente el mexicano se siente inferior y ello dio origen a que millares_ quizá millones de mexicanos anhelaran la entronización de un emperador que ocupara el trono de nuestros ancestros pero que fuera broncíneo como ellos fuchi, fuchi dirían los afeminados de la alta sociedad de entonces, debe ser blanco y de buenas maneras, aristócrata de verdad_.

Y así fue como de las sacristías, de los curatos, de las asociaciones seglares, de los clubes de fanáticos religiosos, de las haciendas, que eran infiernos para los peones y paraíso de los hacendados, de todos los rincones de los conservadores emergió la idea de traer a Maximiliano.

Todos esos retrógrados habían nombrado presidente de la república a Miguel Miramón, grandísimo traidor que se encargaría luego de perseguir a Benito Juárez y de lanzar la iniciativa junto con el hijo de Don José María Morelos llamado Juan Nepomuceno Almonte y otros, de un emperador del extranjero para México, lo bueno es que más tarde pagaron su traición.

Pobre México, ha sido un país desventurado, acosado por terribles enemigos, una y mil veces apuñaleado por la espalda, por sus propios hijos, en todos los sucesos trágicos históricamente, fueron provocados por sus propios retoños.

Estos que más bien actúan como entenados, pues cuando llegan al poder se pervierten y como muestra mencionaremos al General Porfirio Díaz, el otrora valiente militar, héroe del 2 de abril y del 5 de mayo; cayó en la abyección en cuanto probo la riqueza y el poder, pues tardo 35 años para dejar con lágrimas en los ojos la buena vida que lo había embriagado. Otro ejemplo según los analistas especializados en la política, es el de AMLO quien en relación a lo prometido en campaña, ha traicionado al país y a la izquierda progresista que lo apoyó, a los pobres y a la transición democrática, la cual ha trastocado. El hombre que prometió “no mentir, no robar, no traicionar”, se ha especializado en ello. AMLO miente todos los días desde la mañanera. Permite que miembros de su gobierno y familiares de su partido y de las Fuerzas Armadas se embolsen recursos públicos sin sanción. Ha incumplido su palabra de separar el poder político del poder económico, al crear una nueva mafia militarizada en el poder, lejos del escrutinio y la transparencia,

Existen otros no menos listos que dejan la embriagues del trono y siguen manipulando el poder hasta la actualidad. Ya hablaremos de esto en otra oportunidad si nos lo permiten, sobre todo en Michoacán en donde existen personajes con más de tres décadas sangrando al erario y a nuestro bello estado.

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